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Diario de una friki

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21 de marzo de 2007

$>Old Man´s War (y derivados), de John Scalzi

No era mi intención postear tan a menudo, por no crear una falsa expectativa de continuidad, pero esto merece la pena.

Ahora que consumo cf como lectora ocasional de a pie sin más pretensiones que perderme un rato entre las páginas de cualquier cosa que junte palabras, he aprendido a disfrutar un poco más con obras que no hace tanto ni me hubiese molestado en mencionar. La saga que me ocupa es una de ellas.

Old Man´s War es un universo narrativo muy a lo Starship Troopers de Heinlein o The Forever War de Haldeman, sin la carga ideológica de ambas y con un algo que podría denominarse "toque Firefly". Un space opera militarista sencillito, vamos.

Hasta el momento hay disponibles cuatro títulos, por orden de time-line:
1 - Old Man´s War (con traducción al español como "La vieja guardia", sigh).
2 - Ghost Brigades
3 - The Sagan Diary
4 - The Last Colony (de próxima publicación en abril de 2007)

The Sagan Diary

Para no variar el desorden imperante en mi vida en los últimos tiempos, empecé la saga por el final, aunque no deliberadamente. Hace una semana, al pasar frente a un mercadillo en el que liquidaban las pertenencias del que supongo sería dueño o dueños de la casa ajardinada esta que tanto mola por aquí, me decidí a echar un ojo a lo que había por allí. Más que nada por curiosear entre los restos del naufragio, he encontrado un especial gusto en aquellos objetos que la gente lega a su paso sin pretenderlo, cuando no han tenido tiempo de limpiar el arcón o quemarlo todo.
Entre todo tipo de cachibaches domésticos había una mesa con un buen montón de libros en condiciones muy variables y de todo género habido y por haber. Curioseando, encontré un ejemplar cuya portada era una nave espacial dañada en órbita y un astronauta que parecía ir al rescate de otro. El estado era óptimo, mi impresión fue que el libro aún no había sido leido. Era breve, una novelette de un centenar de páginas, lo que jugaba a su favor porque ya no encaro en papel nada voluminoso, y con un apellido de solera en el título. Y, qué demonios, pedían 50 centavos por él, así que me lo agencié. Su título, "The Sagan Diary".

No tiene nada que ver con el Sagan que todos tenemos en mente, aunque después descubriría que el uso del apellido sí tiene una relación indirecta con el divulgador científico. Tampoco se trata de una novela corta con un argumento definido, son entradas de una especie de diario íntimo de una soldado espacial. Ignoraba que se trataba de un derivado de una saga en curso y el shock de entrada fue un poco heavy porque claro, el autor maneja un buen puñado de conceptos y terminología que considera conocidos. No supuso un problema excesivo pero así de entrada me dio la sensación de acabar de aterrizar en una fiesta donde todo el mundo es verde y camina por las paredes; menos mal que el módulo MenteAbierta.Adaptativa lo conservo en bastante buena forma y este tipo de retos inmersivos por las bravas me encantan.
Una vez superado ese shock inicial me llamó la atención, mucho, el tipo de prosa que empleaba y la psicología que recogía. ¿Esto de John Scalzi es el pseudónimo de una mujer? fue lo primero que pensé. No, no lo era, una rápida consulta a San Google me lo aclaró. Pues leches, lo parece. Y no solo eso. Parece una mujer con un alma bastante torturada y me soprendió la solidez, la verosimilitud y el realismo descarnado con los que lo narra, a pesar de estar inmersa en un universo puramente ficcional. Es posiblemente lo más cercano a la poesía en dosis de cien páginas que mi wetware puede soportar y de algún modo me resultó familiar, cómodo, inesperadamente balsámico, el viejo escondite conocido por un puñado de peregrinas, aunque posiblemente no guste mucho al tipo de lector tipo de las dos primeras obras de la saga.

Me lo ventilé en un suspiro y mi gruyère entro en modo "más, más". Investigación rápida y listado de objetivos. Una visita rápida a Undernet y ready to fight. Al margen de que los compraré en papel, por conciencia, ahora prefiero de lejos las versiones electrónicas que antes tanto odiaba; me resulta mucho más cómodo leer en pantalla que manejar nada que esté encuadernado.

Old Man´s War

El primero de la saga, Old Man´s War, lo terminé en dos tardes. Está a años luz de "The Sagan Diary" en todos sus aspectos aunque, en su línea, es un libro bastante aceptable. Nominada al Hugo en 2006 y premio Campbel 2006 al mejor autor novel. Lo que cuenta no es nada nuevo ni lo cuenta de forma innovadora; tiene no obstante algunos puntos que juegan a su favor y otros en su contra.

El planteamiento: cuando los ancianos residentes en la Tierra cumplen los 75 años se les da la oportunidad de enrolarse en el opaco y casi legendario CDF (Colonial Defense Forces, el ejército espacial terrestre). La esperanza de que a través de su alistamiento se les suministre un tratamiento de rejuvenecimiento desconocido en la Tierra hace que muchos se enrolen. Entre ellos, John Perry, cuyas peripecias espaciales constituyen la trama de la novela.

Narrado en primera persona, la prosa es muy asequible y se lee con rapidez. El nivel de la novela es claramente descendente. La primera de las tres partes en las que se divide es francamente divertida, con un humor permanente que si bien recurre a veces al caca-culo-pedo-pis (literal lo del pedo), consigue alcanzar cotas de hilaridad importantes como las conseguidas en la primera conversación de Perry con su ordenador cerebral. Ya solo por esto vale la pena leerla.
Este humor se pierde en la segunda parte, centrada en la actividad bélica y ventana a través de la cual veremos el universo que encuadra la saga. Se lee con cierto interés pero el pastiche de refritos (instrucción a lo marine, lo fea que es la guerra, etc...) hace que comiences a notar la cuesta abajo que lleva inevitablemente al topetazo de la tercera parte.
Esta última parte esta plagada de deux ex machina, situaciones forzadas y poco creíbles, contradicciones flagrantes y unas nuevas condiciones de contorno que convierten gran parte de lo leído hasta entonces en poco lógico y bastante inverosímil. Y si esta tercera parte se salva es por la aparición de un nuevo personaje, Jane Sagan. Más allá del cascarón estereotípico de mujer fálica (que en su primera escena estampe contra la pared y rompa un par de costillas a alguien que cometió el pecado de querer hablar con ella es esclarecedor), en ella se encarnan los demonios de una nueva variante de la humanidad. Y son precisamente esos demonios y ese nuevo estándar humano el verdadero aporte de esta novela más allá de la acción bélica y las teorías científicas expuestas (algunas, como la del multiverso, directamente no aportan nada y emponzoñan bastante el asunto).

Problemas, tiene unos cuantos. Al margen del John Perry narrador y en menor medida Jane Sagan, el resto de personajes están muy poco trabajados, recurriendo a moldes prefabricados que más que ayudar, lastran. Nunca he tenido 75 años, ni los tendré, y no sé cómo serían estos vejetes de la primera parte pero, desde luego, en ningún momento el autor consiguió convencerme de que fuesen ancianos con toda una vida a sus espaldas. Por no mencionar la flor en el culo con la que debío nacer el protagonista porque al tipo le pasan unas cosas que solo le pueden suceder a un protagonista al que permanentemente se le esté premiando por ejercer de trasunto del autor.

Es un space opera bastante potable y que se lee con agrado, imprescindible como entrada a este universo aunque no lo calificaría como un must-read de por sí.

Ghost Brigades

Esta segunda novela de la saga es, con diferencia, la más floja de las publicadas hasta el momento. El narrador en primera persona de la entrega inicial se sustituye por un tercera persona omnisciente selectivo mucho menos interesante y más sencillo de... delegar, creo que se me entiende por donde voy. No hay un protagonista claro y los personajes recurrentes son poco interesantes, de forma que el gancho real de la novela acaba siendo la recuperada Jane Sagan y los integrantes de las Ghost Brigades, mote que las CDF utilizan para referirse al nuevo estándar presentado en la tercera parte de la primera novela.
Acción bélica y pajas mentales a partes iguales que no resultan especialmente memorables. Aporta algo de historia y un poco más de background científico a la génesis de los nuevos humanos y poco más.
Se puede leer de forma independiente pero no recomendaría su lectura fuera del completismo por la saga.

Entre ella y la inminente "The Last Colony" es cuando transcurre la citada "The Sagan Diary", para mi gusto lo mejor que se ha escrito de este universo y el desarrollo que pedía a gritos lo visto en la tercera parte de "Old Man´s War". Y, por supuesto, el diario pertenece a Jane Sagan, la auténtica constante y fuerza vital de toda esta saga (también aparecerá en la cuarta entrega).

El autor tiene publicadas otras dos novelas de cf que aún no he tocado, "The Android´d Dream" (esa reminiscencia Dickiana...) y "Agent to the Stars", esta última disponible gratuitamente en su blog (que también incluye el audiolibro gratuito de "The Sagan Diary", un p*to lujo).

Me alegra haber empezado por el final porque en caso contrario no creo que hubiese llegado a la tercera, una auténtica joya para quien sepa apreciarla. Sea como sea, voy a leer la cuarta en cuanto se publique, aunque tenga que desencuadernar el tocho. Jane Sagan se lo merece.

Publicado por Bethleem @ 20:11 | Literatura | 2 Comentarios | Enviar

Comentarios

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  • Autor: Laura Ponce
  • Fecha: 03 de abril de 2007
  • Hora: 0:46
El/los libros que comentás parecen interesantes. Pero lo mejor de esto es que me da la oportunidad de leerle.
Ya lo he dicho alguna vez, pero no creo que esté demás repetirlo: escribís muy bien, le ponés encanto a cualquier cosa que cuentes y, para mí, esa es la marca de un buen narrador.

Un abrazo

Laura

  • Autor: Maria Sol
  • Fecha: 06 de abril de 2007
  • Hora: 4:23
Lo mismo digo... espero que te tomen por asalto un día de éstos las ganas de seguir escribiendo... Un abrazo infinito.

María Sol.

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